Ingerir una dieta bien balanceada rica en frutas y verduras puede ayudar a proteger a los seres humanos de muchas enfermedades crónicas. Y, sin embargo, casi el 90% de los estadounidenses no consumen la cantidad diaria recomendada.
El aumento de los costos de los comestibles debido a la inflación puede ser una de las razones. Una solución: comprar congelado, que es igual de saludable y mucho más económico que fresco.
Estudios
Los estudios han encontrado que el valor nutricional de muchos alimentos congelados (especialmente las cantidades de vitamina A y C y ácido fólico) de algunas frutas y verduras congeladas es mayor que las opciones frescas almacenadas.
6 Alimentos congelados
1. Bayas
Las bayas, como los arándanos, las frambuesas, las fresas y las moras, son una de las mejores fuentes naturales de antioxidantes. Los estudios muestran que los niveles de antioxidantes en las bayas se mantienen estables mucho después de que se congelan.
2. Zanahorias picadas
Las verduras congeladas picadas reducen el tiempo de preparación, lo que lo alienta a incluir fibra y vitaminas adicionales en sus comidas y, al mismo tiempo, evita que se echen a perder.
Las zanahorias tienen una vida útil corta, por lo general duran solo unos pocos días en el refrigerador antes de comenzar a dorarse. Debido a que se congelan poco después de la cosecha, aún pueden mantener sus nutrientes de fibra, vitamina A y betacaroteno.
3. Pescado
A diferencia del pescado fresco que viaja durante días antes de llegar a las tiendas, el pescado que encuentra en la sección de congelados se congela inmediatamente después de pescarlo, manteniéndolo en su máxima frescura.
4. Espinacas
Cuando las espinacas frescas se reposan durante el transporte a largas distancias o permanecen en su refrigerador durante una semana, su contenido de folato cae tanto que las espinacas congeladas se convierten en la mejor fuente.
Una taza de espinacas congeladas tiene más de cuatro veces la cantidad de nutrientes, incluidos hierro, vitamina C y calcio, en comparación con una taza de espinacas frescas.
5. Guisantes
Comprar guisantes frescos no siempre es posible durante todo el año. También pueden requerir mucha mano de obra y mucho tiempo para descascarar y preparar.
Los guisantes congelados, que son ricos en fibra y proteínas, pueden servir como una adición rápida y fácil a varios platos directamente del congelador.
6. Arroz integral
El arroz integral es una fuente superior de fibra, vitaminas B y minerales como el magnesio, que según los estudios pueden ayudar a reducir el riesgo de accidente cerebrovascular y diabetes tipo 2.
Aún mejor, el arroz integral congelado tarda entre tres y tres minutos en cocinarse en lugar de los 40 a 50 minutos del arroz integral seco.