El reconocido rapero y empresario Sean “Puff Diddy” Combs se enfrenta a una segunda demanda por agresión sexual, apenas días después de alcanzar un acuerdo en una demanda similar presentada por la exartista de Bad Boy, Cassie.
La nueva acusación proviene de Joi Dickerson-Neal, quien ha presentado una queja en la Corte Suprema de Nueva York, alegando que Combs la drogó, agredió sexualmente y abusó de ella.
La demanda de Dickerson-Neal se basa en la Ley de Sobrevivientes Adultos, que permite a las víctimas de abuso sexual presentar demandas civiles más allá del período de limitaciones habitual.
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Según la queja presentada, Dickerson-Neal y Combs se conocieron en 1991, cuando ella era estudiante en la Universidad de Syracuse y apareció en uno de los videos musicales del rapero.
Durante una cena, Combs supuestamente drogó a Dickerson-Neal, la agredió sexualmente, grabó el acto en video y compartió la cinta con otras personas.
Joi está demandando a Combs, así como a sus compañías Bad Boy Entertainment y Combs Enterprises, por las lesiones físicas y emocionales que afirma haber sufrido como consecuencia de la presunta agresión.
Entre las consecuencias mencionadas se encuentran depresión severa e ideación suicida. La demandante busca un juicio ante un jurado y una compensación por los daños mentales y emocionales, así como el sufrimiento y la afectación de su reputación.
Respuesta de P. Diddy
Según Variety, un portavoz de Combs ha respondido a las acusaciones, clasificándolas de “falsas y carentes de credibilidad”. Así mismo lo expresó:
“Se trata de demandas inventadas que alegan falsamente una conducta indebida de hace más de 30 años y que se han presentado en el último minuto.’’
Y continuó: ‘’Esto no es más que un robo de dinero. Debido a la fama y el éxito del Sr. Combs, es un blanco fácil para acusadores anónimos que mienten sin conciencia ni consecuencias para obtener beneficios económicos.’’
‘’La Legislatura de Nueva York seguramente no pretendía ni esperaba que la Ley de Supervivientes Adultos fuera explotada por estafadores. El público debería ser escéptico y no apresurarse a aceptar estas falsas acusaciones.” concluyó.